La Coctelera

Categoría: Teoría del frikismo

Frikismo y Metafrikismo

El friki es un ser creativo por naturaleza. Tiene la cabeza llena de conocimientos inútiles pero deliciosamente divertidos. ¿Acaso creéis que no haría nada con ellos? Una parte de él le obliga a expresar artísticamente su inquietud friki. Esta inquietud se manifiesta por dos vertientes: manifestación friki simple y manifestación metafriki.

Manifestación Friki Simple


Es la más extendida. En ella se usan los personajes de una obra en concreto, respetando el hilo argumental inicial o derivándolo por derroteros extraños, pero siempre con elementos exclusivos de esa obra en concreto. En este género los ejemplos más característicos son la parodia, el fanfic , y el fanart.

Manifestación Metafriki


El metafrikismo es un fenómeno fascinante. Esa sinapsis neuronal que lleva a un friki a tomar varios elementos del elenco cultural friki para juntarlos y producir algo más friki todavía. Como algunos avispados habrán podido discernir, es el frikismo del frikismo. Los géneros son los mismos, sin embargo el metafrikismo es más complejo que el frikismo simple, dado que supone un acerbo cultural mayor por parte del friki, así como una mayor capacidad de relación.

Algunas figuras metafrikis a considerar serían Cels Piñol (a.k.a. John McClain, a.k.a. Cels Denbrough y sucesivos alias usados), con Fanhunter; David Ramírez (a.k.a. DR), con sus tiras cómicas criticando el mundillo; o Jesús Martínez del Vas (a.k.a. JMV), con su “El Jovit”, “El Señor de los Panchitos” o “Bok”, su serie de tiras con un ligero sabor metafriki publicadas en la Gaceta Universitaria.

Viendo estos geniales autores, voy a sumar mi nombre a ellos como autor metafriki. He aquí algunas obras metafrikis de producción propia:


Y recuerda:
"Si no das muestras de razón, Max les arrancará el corazón (a los gatitos)"

Anuncios frikis

Los frikis, como comprenderéis, suponen una porción suculenta de mercado para muchas compañías de diversos ámbitos, pero uno de los mercados en los que los frikis cobran especial importancia como clientes es, sin lugar a dudas, el de los videojuegos.

Así es, ésta tribu urbana está compuesta por ávidos consumidores de esta clase de material informático de ocio (bueno, realmente de casi cualquier clase de material informático en general). Al igual que con películas, cómics, libros o series de televisión, los frikis también se identifican con los personajes de los videojuegos. De hecho, éstos, los personajes de videojuegos, son quizás los personajes con los que más pueden llegar a identificarse. ¿Por qué? Es un mérito fraguado a fuego lento a través de incontables horas de vicio delante de un monitor.

Los publicistas lo saben (sabemos), de ahí que se recurra con frecuencia al frikismo para anunciar un producto friki. Siendo un poco aventurero, (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) y prescindiendo de una autoridad sobre mi mayor que la mía propia (como la mayoría de los teóricos de las ciencias sociales) puedo decir que esto es una manifestación del fenómeno del metafrikismo. ¿No os suena el término? Normal, lo acabo de acuñar y le dedicaré un post en profundidad más tarde.

Volviendo al tema del frikismo en la publicidad, he aquí un ejemplo bastante conocido:

A veces tanta es esta identificación con los personajes del juego que puede llevar a ciertos problemas de personalidad, como fue el caso de estos pobres frikis del animal crossing, un juego de la gamecube posteriormente convertido a la nintendo DS:

Creedme, esto es sólo un aperitivo. Hay una cantidad INMENSA de publicidad friki.

Una verdad incómoda

Parece que últimamente la religión es un tema recurrente en esta página (y eso que todavía no he hablado de Chuck Norris). La semana santa esta en pleno apogeo y ello hace que un friki se haga ciertas preguntas.

(Antes de proseguir debo recordar el disclaimer que hice en el primer post, aquel en el que recordaba que ésta página no tiene por objetivo ofender a ningún colectivo ni hacer critica sangrante de ninguna ideología o religion)

Agarraos, que esta es una ida de olla de las grandes.

¿Os habéis planteado que la Iglesia es la institución friki más vieja de la historia?

- Pausa para caídas de bebidas, monóculos, desencajes de mandíbulas y desorbitaciones oculares-

Sí, la verdad es que uno se para a pensar un momento y empieza a ver ciertas coincidencias entre el culto friki y el culto religioso:

En principio todo comienza con una idea de partida, normalmente es algo innovador y original (aunque normalmente suele tratar sobre verdades ya contadas), producto de una mente iluminada. Esa idea original se enmarca con una historia atractiva (normalmente una saga) con personajes buenos, personajes malos, poderes sobrenaturales, guerras épicas y descripciones innecesariamente largas. La serie gusta, empieza a cosechar adeptos y con ello aparecen los primeros frikis del tema.

A partir de ahí se sucede la construcción del imaginario friki: primero se crean asociaciones de fans de la serie, que comparten frases (normalmente en el idioma original de la obra, si es inventado mucho mejor), himnos y formas de vestir, y que llegado un momento optan por hacer grandes quedadas. Y todo el mundo sabe que en una quedada friki siempre hay un notas que decide disfrazarse de alguno de los personajes. Total, que la moñería hace gracia y se convierte en tradición, y de la tradición a la institución hay un paso.

Al final resulta que hay una red de asociaciones sobre la misma serie a lo largo y ancho del globo, asociaciones que releen la obra, la analizan a fondo con múltiples interpretaciones, expresan su inquietud artística, la destripan y, en definitiva, tratan de buscar el sentido de la vida a través de ella.

Éstas asociaciones tienden a autoperpetuarse, de forma que la máxima que dice que una de las aspiraciones de todo friki es enfrikar al prójimo se cumple a rajatabla. De hecho se trata de “evangelizar” a aquellos que siguen a otras series que, bajo el punto de vista del friki, “son peores”. También prestan un cuidado especial en adoctrinar a futuros frikis desde la más tierna infancia.

Pero no todo sería una idílica tranquilidad, ya que el friki es un ser inquieto por naturaleza, así que muchos deciden que la obra no está completa, por lo que optan por hacer un fanfiction (una continuación no oficial) con nuevos personajes, nuevas situaciones y nuevos superpoderes. Estas continuaciones atraen a un gran grupo de aficionados y es en este momento cuando se produce un cisma, ya que por un lado están los que quieren continuar la saga y por el otro están los puristas que quieren ser fieles a la obra del autor y claro, se llevan a matar. Con la popularidad algunas continuaciones se vuelven oficiales y con ello tenemos varias escuelas de la misma serie.

Sin embargo la cosa no termina ahí. ¿Por qué? Al friki no le basta con identificarse con sus ídolos en privado, debe interpretar el personaje y adoptar sus maneras, y si es en grupo y en público, mejor. De ahí que muchos frikis se lancen a jugar partidas de rol en vivo de sus series favoritas, llegando incluso a hacerlo en grandes convenciones internacionales. Y ya se sabe que toda partida de rol tiene su director de juego (o master).

El conflicto real llega cuando hay frikis de dos series enfrentadas. Realmente todo friki ha deseado alguna vez dominar el mundo , si no, no se habría inventado el risk, y eso se traduce en que muchos creen que se debe ser friki, y sólo friki, de la serie que se idolatre en cuestión.

¿Os suena de algo todo lo dicho? Yo creo que sí.

Por cierto, animaros a visitar la sección de tests. Participad y confesad vuestro nivel de frikismo! Aquí nadie os juzgará (mal).